jueves, 26 de julio de 2012

Isla Mauricio

Ufff no sé por dónde empezar. Ya estamos aquí. Es el paraíso, así sin más adjetivo, sencilla y llanamente espectacular. Qué cielo, qué playa, qué mar!!! Desde luego me siento privilegiada por poder estar aquí.

Tras un viaje larguísimo, salimos desde Gijón, con escala técnica en Palencia para dejar a las niñas con mis padres, donde pasan sus vacaciones, llegamos al hotel en Madrid, donde hicimos noche, ya que al dïa siguiente salíamos desde el aeropuerto de Barajas con destino Mauricio, vía París, a las 10.30 de la mañana. Tras una escala de 4 horas en París, a las 16.00 embarcamos ahora ya sí hacia Isla Mauricio. Ha sido un viaje de 11 horas, muy largo, pero que gracias a las comodidades del avión y al servicio de la tripulación han sido llevaderas, y me permiten estar escribiendo estas líneas cuando llevo 36 horas sin dormir ¡más de media hora seguida!, es todo lo más que conseguí dormir en el avión, llevo fatal eso de no dormir en una cama, por no decir que soy totalmente incapaz. Finalmente a las 6.00 am (para nosotros¡¡ las 04 de la mañana!!) aterrizamos en Isla Mauricio, un paso rápido por la aduana y ¡¡ya estamos dentro!!. Nos dirigimos hacia la zona dónde nos había dicho el touroperador que nos estarían esperando y según ibamos hacia allí ya vimos nuestros nombres en un cartel, allí una chica mauriciana nos dió la bienvenida en castellano, le dio nuestra maleta a un chico y nos acompañó hacia el lugar dónde nos estaba esperando un chófer con el coche para llevarnos directos al paraíso. ¡¡¡El Hotel Trou aux biches!!!.
Pero antes de seguir con el hotel, durante el viaje desde el aeropuerto vimos cosas que nos llamaron mucho la atención.
Muchísimas plantaciones de caña de azucar. Vimos gente trabajando los campos de forma manual. Los autobuses públicos son muy muy viejos, ves casas medio derruidas, viviendas muy pobres y de repente se alza un edificio supermoderno con una forma muy peculiar, que nos dice nuestro conductor que es un edificio de oficinas de un banco. Por la carretera se mezclan buenos coches con bicicletas, la gente cruza caminando la autopista de ¡¡¡seis carriles!!!!
Una cosa de la que nos hemos dado cuenta los dos es que el idioma oficial de Isla Mauricio es el inglés, pero en todo momento les oyes hablar en francés. Eso sí, ningún problema de comunicación con el inglés, todos lo hablan aunque para ellos su lengua  sea el francés.
Y llegamos al hotel. Sólo se me ocurre una definición, en dos palabras im presionante. Y la amabilidad de todos. Como nos han dicho hoy "estamos para que usted sea feliz aquí", y lo consiguen, vaya si lo consiguen.

El hotel tendrá su propio post, con fotos, pero hoy creo que ya no puedo más, ya está empezando a oscurecer en Mauricio, y estamos muy cansados. Ha sido un día de 36 horas, en las que hemos cogido dos vuelos, hemos dado un paseo por la playa, luego hemos bajado a tomar el sol a la playa y por supuesto nuestro primer baño. Así que creo que va siendo hora de ver la puesta de sol, y bajar a cenar hoy prontito para mañana poder comenzar el día pronto y con fuerzas.
Prometo colgar fotos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario