jueves, 7 de febrero de 2013

Abre los Ojos

PreUniversitaria se fué el pasado domingo con los compañeros del cole y de confir a un viaje que denominan "Abre los ojos". Se trata de un viaje pastoral que hacen por varias ciudades de Castilla y León en el que visitan distintas realidades sociales de marginación y exclusión, así como la labor que realiza ante estas realidades la iglesia.

Visitaron un monasterio de monjas contemplativas, Proyecto Hombre, una parroquia de un barrio marginal , un Centro Loyola, una red de inmigrantes, y un psiquiátrico. También les dió tiempo, como no, a ver la vida universitaria de Salamanca.

Regresó el martes, agotada por haber dormido poco, ocho Pre en una misma habitación de albergue, es lo que tiene, se ríe mucho se habla más pero dormir... lo justito para poder mantenerse en pie... Bendita juventud!!! A mí si me quitan un día mis ocho horitas de sueño no soy persona, así que dos ya ni  cuento...

Y regresó impresionada por todo lo que había visto, pero sobre todo lo que más le impresionó, a parte de la vida universitaria de Salamanca "mamá no sé que estudiaré, pero me quiero ir a Salamanca", fue el psiquiátrico de Palencia, y de todas las personas que en él vieron le había dejado totalmente impresionada, mientras me lo contaba las lágrimas querían escaparse de sus ojos, había sido una señora mayor que estaba abrazada a un muñeco como si de un  niño se tratase y que hablaba de manera incoherente, pero ellas habían estado sentadas a su alrededor charlando un ratín con ella y cuando se despidieron se puso a llorar. Le había dado mucha pena porque no entendía el porqué estaba allí, porqué su familia no se ocupaba de ella,...

Vieron realidades muy duras, inmigrantes sin papeles, la alegría que aquel día tenía uno de ellos porque le acababan de entregar los papeles, cómo viven personas con muy pocos recursos, cómo viven los enfermos que se encuentran en un psiquiátrico,... realidades que hasta ahora apenas conocían, y lo han visto de primera mano, han pasado un poco de su tiempo con ellos, han visto sus alegrías y también sus tristezas.

Espero que este viaje le haya servido no sólo para conocer esas realidades, sino también para valorar todo aquello que tiene, porque no todo es tan bonito como lo que hay a su alrededor, y que no hace falta ir muy lejos para ver que hay gente que por distintas circunstancias no viven como ella  lo ve.


1 comentario:

  1. Debería ser obligaorio ese abrir los ojos a esa edad. Pena que rápidamente se olvida.

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