jueves, 21 de marzo de 2013

Adolescentes SOS

Creo que cualquier día de estos voy a perder la paciencia. Y ese día que tiemblen todos porque ¡arde Troya! y ni momento zen ni gaitas.

El comienzo de la semana pasada ya auguraba que iba a ser una semana dura. Hemos tenido nuestros días, más bien, nuestros momentos. Y seguimos por el mismo camino
   
Y es que llevamos una temporada en casa que tengo la sensación de estar subida en una montaña rusa sin parar, además por partida doble. Nunca sé en qué momento están, los exámenes las están volviendo locas y a nosotros también.

Preuniversitaria con su PAU a la vuelta de la esquina, la indecisión sobre qué va a estudiar, si va a tener nota o no para lo que quiere. Tengo que reconocer que no sé si será porque Primogénito siempre fue más tranquilo o porque sí es cierto y no es ningún mito que los niños son más tranquilos, pero es que no tiene nada que ver, con él fue mucho mejor. Es más, nos agobiaba más a nosotros todo el tema del después que a él, cuando le decíamos algo su frase era "primero esperar que apruebe el curso y la PAU  y luego hablamos", con ella es diferente nuestra hemos hecho la frase de él y le decimos "tú tranquila, acaba el curso con las mejores notas posibles, saca la PAU y luego  hablamos"
Ayer aunque el día de primeras amaneció "revuelto" con el paso de las horas, como los frentes meteorológicos, fue pasando y se tranquilizó, todo dentro de un orden, claro está. A Peque el estrés le dió por estar más payasa que de costumbre y además de estresarse por los exámenes y los estudios, decidió que "tenía poco con el colegio, que ahora ya me estresan también con los cumples, no doy abasto, llevo tres semanas de cumple en cumple y la semana que viene otros dos y vuelvo a estar con la duda de a cuál debo ir, porque a los dos no puedo....".

Cuando se pone en ese estado hago off y desconecto, lo siento, pero es que cuando le dan cuerda... además diga lo que diga no voy a tener razón..

Porque esa es otra, en algún momento de la conversación ocurre algo, de lo que ni te enteras, y ¡zas! de pronto pasas a ser como la bruja del cuento y tú que pensabas que era una conversación tranquila, pues no, sin saber qué has dicho o qué has hecho se enfada, se levanta y se va. Así, sin más. Tengo que confesar que al principio, iba detrás de ella (la que fuese) y preguntaba qué había pasado, qué era lo que había dicho o hecho, y hasta me enfadaba cuando no querían contestar. Ahora paso. Me da igual, si estaba leyendo, trabajando, interneteando, lo que  sea, cuando ocurre, pues vuelvo a lo que estuviera haciendo y ni me inmuto. Me he dado cuenta que cuando se les pasa el momento que muchas veces no saben ni el por qué, vuelven como si no hubiera pasado nada, así que yo hago lo mismo. ¿Me sirve de algo enfadarme, intentar hablar con ellas cuando no quieren escucharte, terminar gritando a todo lo que se menea? No, no sirve absolutamente de nada, excepto para que yo me pille un berrinche monumental y ellas ni se  inmutan, ni se dan por aludidas!!!

Bueno, pues en estas estamos, ellas viven en una constante montaña rusa de sentimientos y sensaciones y a nosotros nos hacen vivir en una montaña rusa  siempre expectantes a ver esta doble pirueta si nos termina poniendo boca arriba o boca abajo.....

12 comentarios:

  1. Oooooh! que sabia. Me lo apunto para el futuro, aunque seguramente arderá troya si se les ocurre dejarme con la palabra en la boca porque yo soy de las que estallan, dicen lo primero que se les viene a la cabeza, luego piensan, se arrepienten, piden perdón, les da rabia porque piensa que aquí hay dos culpables y se vuelven a enfadar ¡Dios mío! No he superado mi época de adolescente :S

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    1. Buff no veas las que hemos tenido, pero ahora ya tras muchos años de cabreos, ya me he cansado....
      Besinoss

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  2. Piensa que es mejor que te cuenten todo a que no te hagan caso. El mío mayor ya no nos cuenta nada. Un beso.

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    1. Primogénito pasó una época en la que contaba poco, ahora ya nos cuenta mucho, ¿todo? seguro que no, pero sí que cuando viene tenemos grandes charlas en momentos inesperados y en sitios insospechados.
      Besinos

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    1. pues sí Pater, pero se termina pasando, aunque no sé yo si seré capaz de soportar tres adolescencias...
      Besinos

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  4. Uffff....aún me queda lejos estas vivencias pero la verdad es que es estresante sólo la idea.
    Besitos avainillados

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    1. Llega antes de que te lo esperas, pero aunque estresante tiene sus momentos.
      Besinos

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  5. Jeje, momento zen...tuviste uno y te lo voy a estar restregando en cada entrada para que no te confíes.
    ¿De verdad se enfadan contigo y se van, y tú no sabes ni lo que has dicho que haya podido molestar? Curioso...esa experiencia no la tengo, normalmente la que suele enfadarse e irse soy yo.
    Besitos guapa. Ah! si quieres pasa por mi blog

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    1. GRACIAS!!!!
      Yo también soy de las que cuando me enfado me voy dando voces, el problema viene cuando estás manteniendo una conversación normal y de pronto tuerce la cara y se va y no tienes ni idea de qué ha pasado...

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  6. Me quedan algunos escalones para alcanzarte, según veo. Paciencia, ohmmmmmm

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    1. Muuuuucha paciencia, pero muchas veces la pierdo y entonces.... Arde Troya. :-D

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