martes, 5 de marzo de 2013

No es tan mala la adolescencia...

A menudo oigo a amigas, o a algunas de vosotras que todavía tenéis niños pequeños y me comentáis cosas como que os da pereza que llegue la adolescencia, que horror la convivencia con adolescentes, que no saben cómo reaccionarán ante algunas situaciones, que debe ser muy duro,....

Y sí, es lógico que de pereza la adolescencia, porque con ella llegan los problemas, mientras son peques las notas siempre son motivo de alegría aunque al final y como coletilla la profe ponga cosas como "sería mejor que no hablase tanto" (sí eso lo llevo leyendo en las notas de mis hijos desde que empezaron al cole....), ir a tutorías era un rato agradable aunque siempre terminasen con la misma frase, ahora por el contrario, cada vez que vamos a tutorías la víspera le haces un interrogatorio que sólo falta ponerle la lámpara apuntando a los ojos para que confiese nosesabequé mientras amenazas con un pobre de tí como me diga algo que no sepa y aunque él jure y perjure que no hay nada que tú no sepas entras al despacho con un desasosiego que según empieza a hablar el tutor ya estás temblando, aunque luego salgas de la tutoría igual de satisfecho que cuando eran pequeños y con la misma coletilla "sería mejor que no hablase tanto" .... qué se le va a hacer, debe ser "defecto de fábrica"

Pero la adolescencia tiene momentos maravillosos, cuántas veces cuando vemos sus reacciones ante determinados hechos nos dejan boquiabiertos por su madurez, por su buen comportamiento,porque se están convirtiendo en jóvenes dignos de admiración, como hace unos meses cuando falleció el abuelo de unos primos y como las dos ejercieron de primas mayores, pasando toda la tarde entreteniendo a sus primas más pequeñas y cómo Peque se quedó en casa con sus primas más pequeñas mientras toda la familia iba al funeral sin falta de decirle nada y Pre en la iglesia se fue hacia su primo (con el que sólo se lleva 9 meses) cuando le vió con la lágrima y le achuchó y le consoló y lloró con él, abrazados, porque era la primera vez que ambos pasaban por tal trance. Y nos sentimos orgullosos de cómo las niñas en un momento duro para sus primos sin que nadie les dijese nada antepusieron su familia, sus primos a cualquier otra cosa (era fin de semana) y reaccionaron comportándose como a cada una le correspondía en ese momento, Peque y su prima C se llevan un año y me dijo "lo que ella quiera si prefiere ir yo voy con ella, si quiere quedarse en casa con I. porque es muy pequeña me quedo con las dos".
O cuando se vuelven nuestros niños de nuevo, en Navidad, en las fiestas de cumple familiares, o como ayer, cuando paseando por la calle con las dos se pararon en el escaparate de una confitería eligiendo el bollo que iban a pedir a sus padrinos,...



Y los momentos en que se sienta contigo y empieza a contarte sus cosas, buenas, malas o mediopensionistas, importantes o no, pero sus cosas, momentos de intimidad con ellos, momentos en los que te eligen para hacerte confidencias, a veces de cosas que  igual preferirías no oir, porque te das cuenta que se te hacen mayores, pero que inevitablemente llegan (no, todavía Pre no me ha contado nada del susodicho)

Estos días Pre estuvo buscando fotos para la despedida del cole, y revolvió toda la casa para encontrar las fotos que quería enviar, y estuvimos viendo fotos y fotos y fotos de cuando eran peques, que nostalgia!! todas las fotos reflejaban momentos felices y Pre y Peque se morían de risa viendo sus fotos, imágenes en casa, en el parque, playa, de vacaciones,  de ellos solos, con abuelos, con primos, con toda la familia, y entre risas Pre dijo "en todas las fotos salgo riéndome incluso en las que Primogénito me está sujetando para que no me mueva" y Peque recalcó "¿por qué salimos en todas sonriendo o riéndonos a carcajadas hasta cuando no estamos posando?" Sin ninguna duda porque siempre fuisteis unos niños felices "sí debe ser eso" contestaron las dos a la vez.

Y ahora están cada una en una habitación estudiando porque hay exámenes y deberes y las dos cuando se han enterado de que esta noche Papi está de viaje han dicho "hoy dormimos contigo" Y es que lo que no hacían cuando eran pequeñas, cuando Papi viajaba los niños dormían cada uno en su cama, ahora que son mayores las niñas se me meten en la cama, que por un lado me presta un montón aunque por otro ya están demasiado grandes!!!! Claro que lo mejor es cuando Primogénito también está en casa y entonces nos acostamos, las tres, ponemos la tele y él se echa a la larga a los pies de la cama un rato para charlar... Y claro, a mí se me cae la baba!!! que se le va a hacer...

Así que no le tengáis tanto temor a la adolescencia, es una etapa de muchos cambios para ellos, para nosotros, pero no es tan mala la adolescencia, a que no?




12 comentarios:

  1. Ay, qué tierno, lo que más me ha gustado es lo de "me presta un montón...". Jajaja, es que tenemos amigos asturianos, si no, ni idea de qué querías decir.
    Yo creo que todavía estamos en pre-adolescencia, porque los puntos de madurez no se los veo por ninguna parte. Enhorabuena por tus niñas, seguro son un encanto.

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    1. Sí que lo son, y Primogénito también, que conste :).

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  2. Ohhh qué bonito! Me quedo mucho más tranquila, que ya se que soy una de las que han motivado esta entrada ;)
    Me alegro mucho de leerte. Soy tan fan de la infancia de mis hijos que me da pánico perderla, pero mientras les siga reconociendo todo irá bien.
    Besos!!

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    1. sí, tienen sus días y cuando toca el día se me cae la baba que se le va a hacer :)

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  3. Ejem! Admiro tu positivismo, ya me gustaría pensar lo mismo, pero la preadolescencia al menos es una caquita, y empeorando.
    No me gusta nada, nada y nada. Escribí un post sobre el tema, cuando tenía un año pensaba que lástima que pase esta etapa, llegaba a los dos años y pensaba ay no! ésta etapa es más bonita todavía, que pena que pase. Llegaba a los cuatro y me encantaba, que no pase nunca, y los 6, y los 8...hasta los 11, ahí me planté, no me gusta esta etapa y quiero que pase y rápidito, claro que quisiera que pasara hacia atras y recuperar a mi chiquitilla, reconozco que hace tiempo que vivo en crisis nostálgica con su infancia, pero además odio sus ataques de histeria hormonal,su rictus permanente de mal humor, su mirada perdida, sus rebeldías, sus gilipolleces y su egoismo superlativo.
    Eso sí, a ratitos me llama para explicarme cosas, y también cuando no está el coriano sigue queriendo dormir conmigo, si no fuera por eso y porque la quiero más que a mi vida la iba a aguantar Rita.
    Besos

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    1. A ver, tienen sus días y lo que quise fue reflejar que aunque la mayoría de los días lo único que sale de mí son quejas hacia ellas, estudios, salidas, horarios, morros, malas caras, egoismos varios, susodicho, etc.... tambien tienen algún día "especial" en el que reconozco los niños que fueron o como reaccionaron con sus primos cuando entendieron que las necesitaban. Son esos momentos los que quise reflejar, porque haberlos haylos aunque sean extraordinarios y difíciles de encontrar. Y no me dirás tú que cuando tiene el día con el mimo subido y te cuenta y te achucha no babeas.... y le perdonas todo .... hasta el siguiente día en que te suelta la primera bordez que se le ocurre y entonces la asesinarías jajajajajaja

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    2. Jaja, por supuesto, he entendido el sentido del post, y además bien está que después de estar siempre gruñendo reconozcamos sus puntos buenos, que yo no soy muy dada a ello y es un fallo por mi parte, mi hija necesita refuerzo positivo que no suelo ofrecerle.
      No tomes mi comentario en serio, es sólo otro gruñido más por tocar las narices, ya sabes que me encanta gruñir y gruñir.
      Besitos

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    3. jajajaja como tal lo tomé, tranquila. No creas que yo las refuerzo positivamente, es más aunque presuma de esos momentos a ellas no es que se lo diga, vamos que lo de reforzar positivamente... más bien no :(, más bien soy de "así mal vamos, si hicieras lo que debes, no si ahora dirás que la culpa no es tuya,...."

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    4. Ainsss creo que casi todas pecamos de lo mismo. Yo me paso el día regañando a mi hijo. A veces hasta me sorprende que me tenga cariño, el pobre, porque lo del refuerzo positivo se me olvida bastante. Pero es que es un trasto! Tiene 7 años y todo es : no quiero! no me gusta! es injusto! todo lo tengo que hacer yo! Sí, hombre! etc etc etc... Luego tiene sus buenos momentos, claro, pero tan pocos...!! En fin... Felicidades por esos soles de hijos que tienes :) de verdad.

      Un saludo!

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    5. Gracias, sí son buenos niños, aunque a veces no lo parezcan ;-)

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  4. A mí también me gusta cuando tenemos conversaciones ya de adulto de tú a tú. Me parece que ha merecido la pena el esfuerzo. Mis hijos también eran niños muy felices. Un beso.

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