lunes, 15 de abril de 2013

Todo llega

Este fin de semana ha sido muy intenso en la vida familiar. El sábado Preuniversitaria recibió la Confirmación junto a sus compis en el cole, todo un acontecimiento del que disfrutamos la familia al completo, abuelos, tíos, primos, hermanos y, por supuesto, sus padres y ella, protagonista del acto. Por otro lado, el domingo despedimos a Primogénito de vuelta a Londres para continuar con los estudios hasta fin de curso. Así que tocó fin de semana intenso en emociones y de lo más variadas.

El viernes Pre salió del colegio atacada de los nervios, tenía que ir a clase de Isa a las tres y media y a las cinco y medio estar en el cole para el ensayo. Menos mal, que Peque se quedó en el cole a ensayar y así sólo tuve que "pelear" con ella, ya que tocó subir a casa "tengo que subir a casa, lo necesito" negándose a que nos quedásemos a comer las dos por el centro, que teniendo en cuenta que salió del cole y eran casi las tres menos cuarto hubiera sido lo más razonable, pero no, había que subir a casa, comer, probarse los zapatos que le había comprado Tita de regalo, ver que no le quedaban bien (se le salían)  y estar a las tres y media de nuevo abajo. Imposible? noooo casi pero no, aunque lo parezca fuimos capaces de todo eso y a las tres y media la estaba dejando a la puerta de Isa. Aparqué coche y esperar a que saliese para a toda prisa ir a la zapatería e intentar buscar unos zapatos que le quedasen bien, le gustasen, tuvieran tacón, no excesivo, fueran finos, .... y todo en un tiempo record, porque a las 5.30 tenía que estar de vuelta en el cole.

Bueno, pues salió de clase y a carreras a la zapatería para ver que el zapato con taconazo que había pedido a Tita y que esta,en principio en su contra y refunfuñando le había comprado (si los llego a comprar yo me hubiera tocado oirla "donde vas comprando esos zancos a la niña!!! por Dios!!!", pero como se los pidió a ella la nietísima ...) , bien pues con ese tipo de zapatos (salón con tacón de aguja) la niña tiene un "problema", su número de largo al no atar en ningún sitio se le sale de ancho, menos número no puede poner porque no le entra el pie de largo, así que tocó probar y reprobar todo tipo de zapato que tuvieran en la zapatería, costó un buen rato, pero al final encontró y vaya si encontró, ya que se calzó el tacón a las siete de la tarde y se los quitó pasadas las dos y media de la madrugada y eso, a pesar, de que luego llevó las princesitas en el bolso para cambiarse. Así que según acabamos en la zapatería y contrareloj corrimos al cole, confesión, ensayo y detalles del acto del día siguiente.

Gracias a que Peque la dejé en el cole el viernes a las 8.10 de la mañana y no la recogí hasta el viernes a las 9.30 de la noche, así tuve tiempo para dedicar en exclusiva a Pre. Cuando las recogí a las dos para regresar a casa,  Pre atacada de los nervios, así que menos mal que Peque estaba agotada y contenta porque no hubo ninguna discusión.

Llegó el sábado, a las 8 de la mañana ya estaba levantada Pre para estudiar y porque no podía dormir de los nervios. Y llegó el momento de salir de casa, iba emocionada y nerviosa. Los papis ibamos orgullos de los tres niños que llevábamos atrás, felices porque gracias a Dios ese día tan especial estaba incluso Primogénito.
La ceremonia, preciosa, emotiva, cuando recibió la Confirmación sentí una emoción tremenda, a mi lado estaba Primogénito y recordé cuando no hace mucho era él el que estaba recibiendo la Confirmación, ahora le ha llegado el momento a Pre. Y como colofón de la ceremonia, los confirmados de pie cantaron el Himno del colegio,  lo había pedido ellos expresamente.
A la salida no sé quién estaba más feliz, si la niña o el padrino, orgulloso y feliz de haber apadrinado a su ahijada tanto en el Bautismo como en la Confirmación. Ella estaba pletórica, incluso sus primas pequeñas estaban encantadas, siguieron toda la ceremonia con el libreto y cuando salió su prima se lanzaron a su cuello, una de ellas no se quería separar de su primi

Fue un día feliz para toda la familia.
Y al día siguiente, todo lo contrario, si el sábado todo fue felicidad el domingo y a pesar del buen tiempo reinante, fue triste porque Primogénito regresó a Londres para continuar con sus estudios, después de tres semanas en casa. No me termino de acostumbrar a que se marche y eso que ya lleva cuatro años estudiando fuera de casa y tres en Inglaterra, pero se me hace muy duro verle marchar.  Eso sí una vez que se fue sus hermanas hicieron que casi se me olvidase que en aquellos momentos el niño estaba volando de regreso a sus estudios, porque ayer tuvieron una tarde gloriosa las dos, payasas a más no poder y revueltas que parecían niñas pequeñas en estado de hiperactividad. Yo creo que fue una reacción a la aparición del sol y calor, porque ayer fue un día casi casi de verano y como el invierno ha sido tan tan largo, creo que ver dos días seguidos de sol y calor les provocó una reacción de hiperactividad y alegría total.

10 comentarios:

  1. Me he estresado con la primera parte del post jaja, madre mía, que ritmo!

    Me alegro de que todo saliera bien ¿Tan mayores hacen la confirmación? Yo creía que era antes, a los 13 ó 14, no me entero.

    Y lo de primogénito, pues no se puede remediar, supongo que es una pena relativa, porque es para bien, no es nada malo, pero aún así debe ser duro y tiene que costar tenerlo lejos.

    Tu Pre muy guapa, pero ya que te pones podrías habernos enseñado ese precioso vestido rosa que se adivina.

    Besitos



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    1. El viernes fue frenético, de verdad.
      Es una costumbre del cole que hagan la confirmación el último año que están en él. Yo sé que hay amigas de Peque que están preparándose ya con 14 años en otras parroquias, pero los Jesuitas lo hacen en Bachiller.
      Si se entera la niña que cuelgo ninguna foto suya sin su previa supervisión....
      Besinos

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  2. Felicidades! me alegro de que todo fuera bien... Y ánimo con lo de tener lejos a primogénito... Un besito!

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  3. Siempre es triste cuando tu niño se tiene que ir. A mi madre le pasa lo mismo conmigo. Me alegro muchísimo de que disfrutárais tanto en la confirmación. Pre universitaria está preciosa. Aunque vaya estres todo lo que aconteció antes!!!

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    1. Sí, no termino de acostumbrarme a verle en la puerta de embarque :(
      No os podéis imaginar el previo.... estrés en grado sumo!!!! Pero mereció la pena.
      Besinos

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  4. Me recuerda mi experiencia el año pasado, que además se juntó con la fiesta de graduación. Qué agobio. Por suerte ya sólo me da una para pasar el trance de los preparativos. Felicidades. Un beso.

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    1. Gracias. Es estrasante, a que sí? Aquí tienen la deferencia de separar la despedida de la confirmación, así que todavía nos queda pasar por todo el estrés de la despedida. Luego tres años de descanso y la siguiente...
      Besinos

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  5. Una pregunta, ¿a quién le habrán salido las niñas con su hiperactividad? De buen rollo, ¿eh?
    ¡Qué guapa tu hija! Y la sobri también. Pero yo opino como Inma, ¡Queremos foto en condiciones! Supongo que saben que tienes un blog; pues pídele permiso, porfa, que somos muy curiosonas...
    Ánimo con las marchas de Primogenito. Yo creo que si me llega, lo voy a llevar fatal. Y pensar que encima ahora hay muchos que tienen que irse fuera si o si. ¡Yo quiero vivir al laíto de mis nietos! Insisto: qué mal lo voy a llevar :(

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    1. jajajajajajaa a mí me hacen hiperactiva ellas ¿o no? Prometo fotos cuando las tenga todas, de momento sólo tengo las que saqué yo con el móvil. Os parece bien?
      Sí, las despedidas lo llevo fatal, me encanta cuando regresa pero cada vez que se marcha... y lo malo sé que a pesar de que ahora sea por estudios tal y como están las cosas no creo que el trabajo lo vaya a tener aquí a la puerta de casa...

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