lunes, 30 de septiembre de 2013

Cambios

Este año curso, está habiendo muchos cambios en los hábitos de esta nuestra santa casa. ¿La culpa? el horario en la universidad de Pre, ahora por las mañanas la mayoría de los días sólo vamos en el coche Peque y yo, ya no hay gritos de "date prisa que llegamos tarde" "sal del baño que tengo que lavarme los dientes" etc. He pasado de salir de casa a primera hora a gritos e histérica por la mañana pronto con los tres a salir ahora las dos solas.
Lo pensaba esta mañana, mientras íbamos las dos en el coche, en silencio, mientras de fondo oíamos las noticias en la voz de Carlos Herrera. Y sí, ahora es todo mucho más tranquilo, salimos prontísimo de casa, la dejo en casa de M., justo enfrente del cole, antes de que abran la puerta, y eso sin chillidos, ni malos  humores ni nada. Y aunque es reconfortante no llegar al trabajo como si hiciera diez horas que una haya pasado por la ducha y con el ceño fruncido, echo de menos el llevar el coche lleno de niños, que sí que había días que sólo sabían reñir entre ellos, pero también había días que no era así y era gracioso oir a Peque y sus disertaciones sobre lo humano y lo divino, sus salidas de pata de banco, sus discursos llenos de "palabros" que nos hacían partirnos de risa a todos aunque fuesen las 8 de la mañana.
Este año curso (para mí el año comienza con el curso escolar) es todo mucho más tranquilo, a mediodía más de lo mismo, sólo recojo a Peque en el cole, y la mayoría de los días estamos las dos solas para comer, así que la niña come casi siempre a la carta, Pre o bien come en Oviedo o lo hace en casa de Tita, porque tiene clase por la tarde todos los días, excepto el viernes, que sólo tiene clase por la mañana. Y este viernes primero recogí a Pre que  ya había llegado y luego fuimos al cole, según llega Peque al coche ni hola ni nada  "¿por qué está ella en el coche?  no le toca, a mediodía soy hija única, porque es mi mami sólo, a tí no te toca hasta por la noche y elijo yo la comida tú  no"  todo así de seguido y sin dejar que nadie dijese nada, y claro está, Pre no se iba a callar y dejar las cosas así no, que eso no tiene ninguna gracia "buah, llegaste tarde, ya hemos ido a hacer la compra y elegí yo la comida de hoy (no era cierto lógicamente no me había dado tiempo a  nada, pero la cosa era picotear a la hermana) y te vas a enterar porque sé que no te va a gustar" "mamiiii que no que no, que soy yo la prefe y la única a mediodía y no quiero que hagas la compra con esa niña tonta " pero... "nada nada ni pero ni nada "enfademe""  carcajada de las dos al verla toda enfurruñada mitad en serio mitad en broma, cuando soltó el "enfademe" poniendo pucheros como hacía R. cuando era pequeñín y tanta gracia le hacía a ella. Llevarlas a las dos de nuevo en el coche, intentando quitarse la palabra una a la otra mientras me contaban como le había ido a cada una el día o lo que pensaban hacer esa tarde, me hizo añorar ese tiempo pasado, no hace tanto, en el que eso ocurría a diario.

Ahora, cada una tiene su momento coche-mami, el de Peque es tanto por la mañana como al mediodía y el de Pre casi de noche, cuando regresa de la universidad y la voy a recoger al bus para subirla a casa. Son sus momentos de contarme cómo les ha ido el día. Único para cada una de ellas, sin tener que hacer callar una a la otra, sin pisarse para conseguir mi atención, aunque yo creo, que ellas también se echan de menos en esos momentos, de echo hay días que Peque me pide bajar a buscar a su hermana. No me imagino qué sería de ella si su hermana llega a decidir irse a estudiar a Londres como Primogénito...

8 comentarios:

  1. Cómo me recuerdan esas conversaciones a las que tienen mis hijos cuando suben al coche... Yo todavía sigo llevando tres, pero es el último año, y creo que también echaré de menos esas riñas. Me consuela saber que mis hijos no son los únicos que se pican entre ellos cuando están juntos.
    Un beso.
    (Me alegro que te gustaran los nuddles)

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    1. Aprovéchalas, aunque te saquen de quicio y te hagan salir ya malhumorada de casa por la mañana pronto, luego se echan de menos un montón (aunque hoy no me puedo quejar han salido las dos de casa a la vez y Pre ya se estaba quejando de por qué su hermana este año salía tan pronto de casa si no hacía falta tanto, en el fondo tengo que decir que me encantó llevarlas a las dos, ¿masoquismo de madre? no sé igual tengo que hacermelo mirar ;) )
      (le enseñé tu blog a Peque le ha encantado y ha decidido que una tarde va a hacer los gofres de plátano y chocolate)

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  2. Uy te entiendo perfectamente!, yo sé que voy a echar de menos lo que tengo ahora con mis hijos ( lo bueno y lo malo) Porque ya me pasa... Añoro todo tiempo pasado de mis criaturas...
    Un beso!

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    1. es que crecen demasiado rápido :( para bien y para mal
      Besinos

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  3. Oye ¿se te ha ocurrido que a Pre vas a tener que cambiarle el nombre? No quiero yo ser repelente, pero necesita uno nuevo.
    Besitos

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    1. Sí sí, si ya lo vengo pensando desde hace un tiempo, pero no se me ocurre.... voy a tener que hacer un concurso de ideas jajajajaja
      (Me encanta verte activa de nuevo)
      Besinoss

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  4. Eso también me pasa a mí desde el curso pasado. La niña ya tiene horario distinto, y se las apaña para ir y volver sola. Entiendo lo que dices de la "tranquilidad", que a mí, más que hacerme añorar otros tiempos, me entristeció: me dió muchísima pena ver que, cuando llevo solo a uno, es raro que haya malos humores, peleas, gritos, etc. Pero en este caso por las peleas, peleas, y más peleas entre ellos. De verdad, no sabes qué mal sienta ver que mejor separados que juntos ������
    Espero que cuando crezcan se sientan más unidos (como cuando eran más pequeños).

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    1. Seguro que sí se sienten unidos, aunque a su modo. Primogénito siempre ha estado muy unido a sus hermanas de pequeño hasta que entró en la adolescencia y ahí hubo un punto de inflexión, era como que no quería ningún tipo de complicidad con sus hermanas "las enanas", hasta que empezó la universidad, se fue a vivir fuera, maduró y ahora es un gusto verle cuando viene como se tira encima de la cama de una de ellas y pasan ahí horas charlando los tres o hace de "alcahuete" con Pre. Las niñas es distinto, a pesar de sus discusiones matutinas o de ropa, quitate eso que es mío y lo quiero poner yo, están super unidas.

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