jueves, 28 de noviembre de 2013

Examen

Ainsss en un sinvivir estoy, hoy LaMediana tiene su primer examen en la facultad y está toda estresadíta y con el miedo metido en el cuerpo, aunque según ella "saber, me lo sé todo, además es tipo test, pero no me fío porque el otro día dijo que este examen sólo lo aprobarán entre 4 y 6 alumnos de todo primero, así que no sé, pero yo saber lo sé que no es difícil" . Así que ver veremos qué pasa con ese examen, de momento aquí estoy yo agobiada pensando en sus nervios.
La Peque volvió y los pantalones llegaron sanos y salvos, y es más, LaMediana en ningún momento preguntó por ellos, vamos que lo de que no se los llevase su hermana era sólo por molestar, vamos, digo yo. Porque el martes por la noche, cuando ya estaba Peque en casa, oigo que le pregunta a su hermana ¿te llevaste los leggins negros? se me encendieron todas las alarmas, dispuesta ya a empezar a oir todo tipo de gritos cuando la otra contestase, así que ya preparada para salir disparada hacia su habitación a poner paz oigo a Peque responder "sí, los llevé puestos" ¿están ponibles o para lavar? "para lavar porque cuando me duché los utilicé para ponerme encima al salir de la ducha" vale, pues échalos a lavar y mamáaaaa ¿me puedes lavar mañana los leggins negros para llevarlos el jueves al examen? Sí sí, claro, los lavo ahora para que los tengas listos para el jueves. De la que voy bajando por las escaleras viene Peque y me dice "¿ves? no pasó nada, me los llevé y ya está, casi ni se entera jijijiiji viviendo al límite mami"  y sale disparada escaleras abajo a ver la tele mientras yo sigo bajando escaleras a poner la lavadora con los pantalones de la niña para que siga la paz en casa.... hasta no se sabe cuándo

lunes, 25 de noviembre de 2013

Sin Peque

Que nadie se alarme, estamos sin Peque porque se ha ido dos días de convivencias con el cole. Así que la casa se ha quedado un poquito más tranquila, porque hay que ver lo que revuelve esta niña y lo tranquila y triste que se queda la casa sin ella.
Ella solita se hizo la maleta, se preparó la ropa y el neceser, vale que la niña ya tiene quince años pero es la primera vez que se la prepara ella solita, que ya que ya sé que ya iba siendo hora pero es lo que hay. Así que cuando antes de salir de casa me pongo a hacer inventario con ella por si se le hubiera olvidado el pijama o cualquier otra prenda de necesidad, descubro que incluyó "la almohadina", la niña sigue durmiendo con la almohada de la cuna, "me la llevo porque no sé si dormiré en habitación sóla o sino es de dos y duermo con E. y ya lo sabe que llevo la almohadina y a Dipsy"  ¿cómo vas a llevar a Dipsy? "sí porque nos han dicho que cada uno tiene que llevar algo que signifique mucho para tí, así que yo me llevo a Dipsy,  como no me puedo llevar a Sally me lo llevo a él"
Cuando nos íbamos a ir de casa de pronto la veo cogiendo una pulsera que le regaló una de sus tías el día que hizo la Comunión y que lleva casi siempre puesta y  me dice muy seria "por si acaso lo de Dipsy no es buena idea llevo también la pulsera"
Se ha ido sólo un par de días, mañana por la tarde ya la tengo de regreso. De momento en casa no hay chillidos ni gritos, bueno eso es porque su hermana aún no ha descubierto que se llevó unos pantalones que en el coche oí decir "mis leggins negros ni se te ocurra llevártelos ni mis vaqueros tampoco",  con un poco de suerte no vamos a tener la mala suerte de que mañana se le antoje ponerlos, no?, tampoc hay carreras por las escaleras que un día se van a romper la crisma, ni carcajadas ni risas tontas. Todo transcurre de manera plácida. LaMediana estudiando que el próximo jueves tiene su primer examen universitario, así que el miércoles toda esta paz y tranquilidad se tornará en gritos, lo veo venir, porque una estará histérica por el exámen y la otra con esa mezcla de excitación por los días fuera y el mimo de estar de nuevo en casa, su camina. Pero eso será a partir de mañana hoy seguiremos echándola de menos y disfrutando del silencio.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Ya hace dieciocho años

Hoy hace dieciocho años que se fue mi hermano. Mi único hermano. Mi hermano pequeño. En un tonto accidente de montaña, un resbalón, una caída, un precipicio y todo se acabó, con veinte años y toda una vida por delante.

No hay día que no le recuerde. Y  no porque sean días "especiales", como hoy. No. Soy de las que huye de esos días en que se supone que "por narices" tienes que recordar.

Por contra es en el día a día, por muchas pequeñas cosas. A veces es porque Primogénito tiene muchas cosas de él, otras porque de pronto veo a Peque, que no le conoció, haciendo algo muy característico de él, como subirse una pernera del pantalón del pijama hasta la rodilla y la otra no, si el pijama es largo y con puño abajo,y otras porque Lamediana, que era un bebé de meses cuando él se fue, dice "como N., ¿verdad mamá?"  y sin embargo de tanto como nos ha oido  habla como si tuviese recuerdos de él.

Han pasado dieciocho años y sin embargo, lo recuerdo como si fuese ayer, cuando sonó el teléfono, cuando allí en el aparcamiento de aquel desfiladero nos dijeron que sí, que le habían encontrado, que el helicóptero iba a rescatar su cuerpo. Fue allí donde vi a mi padre empequeñecerse hasta casi desaparecer. No recuerdo más. No quiero recordar más. No lloré. Eso sí que lo sé. Salió el sargento que llevo dentro y empecé a organizar todo y a todos. No podía llorar. Sólo lloré cuando al contestar una de las múltiples llamadas al teléfono de mis padres al otro lado estaba M., el mejor amigo de mi hermano, el pobre destrozado aún le quedaban lágrimas para llorar por N., ¡¡con todo lo que él había pasado!!.  Me olvidé hasta de mis niños, hasta que el padre de las criaturas me dijo están con mis padres, no te preocupes de ellos. Y allí se quedaron hasta que unos días más tarde mi madre me echó de su casa "ocúpate de tus niños y vete a tu casa que papá y yo estaremos bien". Y entonces sí, lloré, en mi casa, sola, con la única compañía del padre de las criaturas, en silencio pero allí estaba.

N. tenía veinte años. Durante ocho años yo había sido hija única hasta que llegó él. Fue un juguete. Mi juguete. Nunca tuve celos de él, aunque siendo niño era un picotero, siempre recuerdo cuando se caía en el pasillo de casa, por ir corriendo como un loco, miraba a ver si estaba yo por ahí cerca para llorar y que lo contemplasen, si no me veía se levantaba y tan fresco. O cuando apenas sabía hablar y decía "zi pego a la tata digo pelón y ya eztá" con aquella voz cantarina. Y hoy, de nuevo y desde hace dieciocho años, vuelvo a ser hija única.

Adoraba a Primogénito, le contemplaba, le paseaba, le llevaba a la playa, al Grupo. ¡¡Qué ilusión le hizo cuando le dije que iba a ser su padrino!!. Y Primogénito le adoraba a él, se reían juntos viendo El Chavo del Ocho o Chicho terremoto, nunca pude entender de qué se reían, a mí me sacaba de quicio. El día que se confirmó, al verle Primogénito vestido de traje y corbata muy serio me dijo "yo también camisa de padre, como N."

Me ayudó en el primer traslado, a aquel piso pequeño pero nuevo, subió y bajó cajas, hizo viajes con el coche de una casa a otra "cuando te cambies de piso me quedo yo con este que mola un rato" decía. No pudo ser, me cambié no una vez sino dos más. Ya  no estaba para ayudarme con las mudanzas.

Y se fue. Hoy hace dieciocho años. No conoció a Peque. No vio hacer la Comunión a sus sobrinos. No pudo acompañar a su ahijado el día de su Confirmación. No podrá acompañarle el día que acabe en la Universidad, será Ingeniero como lo iba a ser él, aunque no de Minas, estaría orgulloso y encantado, lo sé. Y las niñas hubieran sido su locura, sobre todo Peque y LaMediana con lo presumida que siempre ha sido, seguro que le hubieran traído de cabeza. Pero no pudo ser. La última foto de familia con él es el bautizo de LaMediana, encantado con la niña en brazos, pero las mejores fotos cuando se le ponía esa sonrisa tonta en la cara era con Primogénito al cuello, siempre, enganchado a él como si fuese un monín.

Son muchos los días que le echo de menos. En cada celebración, cada cumpleaños, cada Navidad, siempre falta él. O cuando algo me preocupa, no le tengo ahí. Me falta y siempre me faltará.

Parece que fue ayer y sin embargo Ya hace dieciocho años.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Domingo

Vuelve a ser domingo tarde, y ha llegado la lluvia y el frío, así que aquí estoy en el salón, un telefilm de fondo, la chimenea y el ordenador, pero hoy domingo no están aquí sentadas conmigo porque tienen mucho que estudiar, Peque tiene 7 exámenes en 4 días y LaMediana tiene su primer exámen en la facultad dentro de dos semanas, así que cada una en una habitación estudiando. De vez en cuando baja una a atacar la cocina, porque hay que ver cómo les gusta a estos hijos míos subir y bajar las escaleras para atacar la cocina, pobre cocina que me la dejan que parece que ha pasado un ejército de térmitas por ella después de un fin de semana de encierro estudiando. A veces, cuando bajan entran aquí para suspirar ¡cuanto tienen que estudiar y qué dura es su vida! otras veces alguna se asoma desde arriba para llorar ¡qué triste es su vida!

Porque este fin de semana no iban a salir, que había mucho que estudiar, ya que los últimos días de la semana no habían hecho mucho, más bien no habían hecho casi nada productivo, que hacer sí que hicieron que pasaron las tardes en el hospital haciendo compañia a su prima pequeña, así que según se acercó el sábado y con su prima ya en casa con el alta, pues ya empezó a haber variaciones a cerca de ese no salir que se reconvirtió en "salir a cenar para airearse", porque el viernes Peque sólo salió a comprar castañas después de clase, sin embargo LaMediana y a pesar de que le daba mucha pereza, tenía unas ojeras tremendas, mezcla de agobio y cansancia,  tuvo cumple de una de sus amigas, M., y claro está salió, pero la novedad llegó este fin de semana en lo referente al regreso. Ayer por la tarde cuando llegué de hacer unos recados, me encontré a LaMediana sentada en el sofá del cuarto de estar con su padre y según me ven me dice el padre de las criaturas he llegado a un acuerdo con tus hijas, suben las dos a las once en taxi , los ojos como platos, ¿taxi? ¿Peque a las once? ¿nos estamos volviendo locos o qué nos está pasando? ¿Desde cuándo Peque llega a casa a las once de la noche? salvo si está en casa de alguna amiga, claro está, que si es así claro que sí puede ser que la vaya a recoger yo o algún otro padre madre, a las once o incluso algo más tarde, dependiendo. Pero estando por la calle, y no siendo las fiestas del Grupo o el día de los fuegos, no. Así que antes de ponerme como una energúmena, y fruto del cansancio, tiré las bolsas con las que llegué cargando, me senté y sencillamente pregunté ¿y eso? alguien me lo explica, por favor. Sin problemas, dice el Padre, bajan las dos a las 8, bueno, las bajas, y hablé con LaMediana y me dice que sólo piensa salir hasta las 12 más o menos, así que adelanta la subida, y Peque está encantada con quedarse hasta las once, y cogen las dos juntinas un taxi para subir y así no bajas tú a buscarlas. A ver, tengo que decir, que en esos momentos casi ni pienso del cansancio que tengo, así que sólo soy capaz de decir, vale, me parece perfecto, pero antes tiene que decirme Peque bien cómo es el plan de hoy con quién va a estar y dónde. 

Primero interrogo a Peque sobre con quién, dónde, horario de vuelta de las demás, y compruebo fehacientemente con quién y hasta qué hora iban a estar. Luego hablo a solas con el padre de las criaturas si le parece bien dejarlas a las dos subir en taxi, que me da "cosa" y me convence, o me dejo convencer y es que no os podéis imaginar el agotamiento que tenía yo ayer, diciendo que sí que ya sé que a las once podemos ir cualquiera de los dos a buscarlas, pero que si un día queremos salir a cenar, o lo que sea, que ellas se acostumbren a volver las dos juntas en taxi, así que no sé si fruto del cansancio o la promesa velada de no tener que estar siempre supeditados a sus horarios para poder salir nosotros, doy por bueno el plan, avisando, eso sí, insisto que no quiero a Peque sóla en ningún momento y que dejaré el coche fuera por si quieren que las baje a buscar, que no me importa bajar por las dos. 

Estando así las cosas, la primera que me llama a las 22.20 es LaMediana, que su hermana tiene el móvil apagado, y que así mal van, al cabo de un ratín pipi pipi, guasap de Peque, que ya habló con su hermana que van juntas L,P y ella, que esperan con ella hasta que llegue LaMediana. Se lo estoy contando a su padre y vuelve a sonar el móvil, que ya están juntas las dos y van a coger el taxi.

Según llegan a casa lo primero que dice LaMediana "no me gusta nada coger taxi, me da miedo, y eso que este era muy majo, hasta esperó que entrásemos en casa, porque cuando ibamos a coger el taxi el que nos tocaba no nos gustaba tenía mala pinta y esperamos hasta que se fue" "tenía pinta de loco mami"sentenció Peque "pero a mí no me importa coger un taxi, eso sí sola no, pero no me importa, aunque prefiero que me bajes tú a buscar, claro" "pues a mí no me gusta" ¿no eres tú la que dices que te deje hasta las tantas que subes tú sola en taxi? "no, casi que no, yo sola en taxi, me muero de miedo, llamo a tita y voy a dormir a su casa si tú no me bajas a buscar"

Conclusión, que como novedad estuvo bien, que no creo que me libre de subir y bajar al menos hasta que llegue Primogénito en  Navidad, que si quiero salir por ahí las niñas siempre puede subir juntas en taxi, previo desembolso de mami, claro está, y que como siempre supimos, Peque siempre le sacará las castañas del fuego a su hermana. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Mi coche


Iba el otro día en el coche y oí a Belén Rueda decir que le encantaba conducir y que su coche era una prologanción de su casa. Me quedé pensando ¿y mi coche? ¿es una prolongación de mí, de mi casa? ¿Me gusta conducir o simplemente conduzco porque no me queda otra?
 
Sí me gusta conducir, ir sola en el coche, con la música que yo quiera y mis pensamientos. También me gusta cuando voy con ellas, incluso cuando van los tres, esas conversaciones con ellos. O cuando la noche de un sábado recojo niñ@s , incluidos sobrinos y se ríen y cantan a Pablo Alborán a gritos y cuentan cosas y C. con sus diecisiete añazos me dice muy serio "Tita Cova, lo que pasa en este coche se queda en este coche que uno tiene una reputación que mantener"

Belén Rueda decía que en el coche llevaba patatas, bebidas, como si fuese su casa y me dí cuenta que yo en el mío, no llevo patatas, no, yo llevo patatas, paquetes de galletas, de chicles, de los más variados sabores, sin abrir, a medias, algunos "pegañosos" porque llevan ahí desde tiempo inmemorial e incluso vacíos,  botellas de agua varias y en el mismo estado que los chicles, pero ¡eso no es nada!, no, porque también llevo, guantes, bufandas, gorros, gomas de pelo, orquillas, cepillos, colonias varias, crema para el sol, para la cara, multiples gafas de sol, abanicos, paraguas de todos los tamaños, que esto es Asturias y ya se sabe que en cualquier momento empieza a llover, unas gafas de ver para cuando me olvido las mías, un pequeño neceser de maquillaje, desodorante, toallitas,que nunca se sabe todo lo que puede pasar desde que salgo de casa, paquetes de kleenex nuevos, medionuevos e incluso vacíos, que eso es muy de mi casa y de mis hijos, de todos ellos, dejar los paquetes de lo que sea vacios pero bien colocados en su sitio, ya sean galletas o kleenex, en el coche o en el armario de los desayunos. Importante, un rollito de esos de quitapelusas, para esos días que justo al salir de casa viene Jacko a refrotarse dándome/dándose mimos y el pantalón negro, sí porque eso siempre pasa cuando voy de pantalón negro, pasa a estar cubierto de pelos de perro. Que por llevar, llevo en el maletero hasta unos zapatos negros, que siempre te sacan de un apuro. Amén de una bolsa llena de bolsas, por esa costumbre que tienen ahora de no darte bolsas en el super y que voy almacenando, porque nunca me acuerdo de sacar las bolsas del maletero.

A lo que iba, que mi coche es una prolongación de una parte de casa, pero sólo mía, bueno a medias compartidas con mis hijas. Que ellas son las culpables de la mayor parte de las porquerías, entendiendo por porquerías paquetes/botellas de lo que sea empezados, acabados y ahí dejados.  Que un día voy a coger el coche y ya verás me va a salir un gigantobicho que me saludará, lo veo venir.
 
Por eso, no me extraña cuando llega Primogénito de vacaciones al coger el coche lo primero que hace es empezar a protestar, que cuánta porquería, si no tengo sitio ni para colocar el móvil, la cantidad de trastos que llevas ahí, voy a tirarlo todo,.... Pero es que hay que pensar que hay días que salgo de casa a las 7.45 am y cuando llego pueden ser las 21.00, que estoy fuera más de doce  horas, y hay muchos imprevistos que pueden surgir a lo largo del día que si el coche va full equip se pueden solucionar.
 
Hoy, por ejemplo y sin ir más lejos, he llegado a la oficina, meto la mano en el bolso buscando la funda de las gafas... busco, no encuentro, meto la cabeza, literal, en el bolso gigante sigo sin ver, empiezo a sacar cartera, agenda, llaves de casa, las del coche, siguen saliendo cosas ¡anda mira el pendiente que había perdido! vacío el bolso encima de la mesa pero de las gafas, con funda o sin ella,  no hay rastro ninguno. Pero no pasa nada, no tengo que ir hasta casa a buscarlas o terminar con un dolor de cabeza terrible, cojo las llaves del coche, bajo al aparcamiento y ahí están las de repuesto!, para que luego diga Primogénito que llevo el coche lleno de trastos, que no que no, que lo que llevo son cosas de necesidad.



viernes, 8 de noviembre de 2013

ñoñeria

Hoy tengo que escribir esta entrada que es ñoña hasta decir basta, lo asumo, pero es que todavía llevo una sonrisa tonta en la cara. 
Imaginaros la estampa. 7.45 de la mañana, casi casi con la legaña pegada, que hoy es viernes y se nota, están las niñas fuera, a la puerta de casa esperando que termines de salir, cierras la puerta y según te das la vuelta la imagen que ves es Peque acercándose a su hermana y ésta dándole un beso. Así, sin más y sin venir a cuento, al menos eso creo. Casi se me salen los ojos de las órbitas,  sorprendida y encantanda pregunto ¿Y eso? las dos se echan a reir y contestan a la vez "nada"

Que se llevan bien, lo sé, que a veces se "matan", también. Que sí hay veces que cuando una de las dos, generalmente Peque, tiene el día mimoso se tira encima de su hermana y empieza a besuquearla y achucharla, y se mueren de risa las dos, que son tal para cual, que sólo desean una habitación para cada una cuando se enfadan, que hasta hace bien poquito dormían con las dos camas juntitas y que a día de hoy si alguna de las dos siente la necesidad siempre es bien recibida en la cama de la otra, ahí tengo que decir que generalmente es LaMediana la que se mete en la cama de Peque.
Pero así, a primera hora de la mañana y sin venir a cuento, me dejó sorprendida. No es lo habitual, o ¿quizás sí lo sea y es la primera vez que lo veo?

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Malas Madres

No sé cómo empezó ni cuándo, tampoco quién está detrás, pero hace unos días descubrí en twitter una cuenta que lleva por nombre @malasmadres, no sé porqué comenzó todo pero a lo tonto y con post como estos



parece que ha llegado a tener bastantes seguidores, confieso que soy uno de sus seguidores en twitter.

Tengo que reconocer que a mí me hacen gracia, me siento identificada con muchos de ellos. Yo lo he entendido como una iniciativa para hacer unas risas sobre nosotras mismas y la maternidad, en claro contrapunto de esas madres fundamentalistas que inunda las redes sociales y que estoy segura de que si mis hijos fueran pequeños me echarían a los leones.
 
Por eso me hace gracia esa cuenta de twitter de malasmadres, porque refleja la realidad de muchas madres, buenas madres, pero que  a la vista de esas otras que se consideran estar en posesión de la verdad más absoluta no lo son y miran con mala cara a la madre que coloca el chupo a su niño, o le endilga un biberón sin sacarle del cochecito mientras ella está sentada charlando con las amigas en una terraza. Eso lo he visto yo este verano.
 
Me considero buena madre, sí, sí sí, así de chula me estoy volviendo, debe ser la edad, y más ahora que veo a mis hijos mayores y veo en qué se han convertido o van camino de ello, pero, qué dirían de mí, esas madres fundamentalistas que sientan cátedra sobre lo que se debe hacer o no con los bebés, que justifican con sus etiquetas lo que ellas hacen porque eso es lo mejor, si supieran que los tres se han criado con biberones, que a Primogénito le desterré a su propia habitación con 9 meses, cuando el pobre era un santo, que no gurgutaba en toda la noche, desde que nació, que no tenía ni 15 días y ya le dejaba el biberon de las 6 de la mañana en el termo y se lo enchufaba directamente sin pasarlo al biberón ni nada, no hacía falta, que se lo tomaba enterito y ni le sacaba de la cuna y si le sacaba ya no le volvía a meter ¡qué pereza! y ¡qué gustito tenerlo ahí!. ¿colecho? no, mezcla de pereza con gustazo por tenerlo ahí, tan cerquita, tan mío. O que LaMediana utilizó chupete hasta .... , el mismo día de su Primera Comunión antes de salir para la iglesia toda guapa vestida y ahí dándole al chupo, sí sí, tal cual, y sin embargo de los tres es la única que no ha necesitado ortodoncia, y que como no dormía le daba Psicosoma, para que al menos durmiese un poquito, no mucho pero al menos y si había suerte podía dormir desde las diez de la noche hasta las seis de la mañana, y cuando acababa de cenar decía "¡¡¡y ahora el zicozoma!!!" para angustia de mi madre que decía "nena, que la vas a dejar tonta" y ahí está estudiando dos carreras a la vez . O que Peque al mes ya dormía en la habitación con su hermana y que intenté por todos los medios que dejara el dedo por el chupete, y no lo conseguí, si es que la niña ya apuntaba maneras y a cabezona no la gana nadie, y así estamos ahora con brackets, y sin haber usado chupete. O que los sábados comían los tres a las 12.30 para que nos diera tiempo a ir a tomar el aperitivo con los amigos. O que las fiestas de cumpleaños infantil que se celebraban en casa terminaban siendo un jolgorio de papis hasta las tantas, con los niños, propios y ajenos, durmiendo por los sofás y las alfombras de casa.
 
Sin embargo, y por eso esta entrada, ayer leí una entrada que Matt había escrito hacía unos días http://blogueandodemivida.blogspot.com.es/2013/10/malas-madres-lo-dudo.html  y me ha hecho darme cuenta, que algo que algunos vemos como divertido, para otros no lo es, a otras personas les duele que se utilice tan a la ligera la descripción mala madre. Ella lo explica muy bien, y yo la comprendo, pero nunca me lo había planteado desde su perspectiva, quizás porque gracias a Dios, no conozco a ninguna mala madre, de esas de verdad. Y entiendo que para aquellas personas para las que la expresión mala madre sólo tiene un significado, con todo lo malo, cruel y negativo que tiene, entrar en una red social y ver no una vez sino cientos la expresión dichosa y siempre de forma irónica, tiene que doler, y mucho.
 
Creo que, al igual que ocurre en muchas otras ocasiones, se relativiza y se ha utilizado una expresión muy dura, que tiene un trasfondo muy negativo, de una forma vanal intentando desdramatizar e ironizar con ese sentimiento de no estar haciendo las cosas bien por parte de algunas madres primerizas. Un contrapunto desde la ironía, sin más.
 
 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Agotada

Así es como me siento hoy, y es que este fin de semana ha sido un sin parar continuo. Ese es el resumen del fin de semana, en una palabra, agotador.
Y es que ha comenzado la época de "pañar" manzanas, recoger manzanas para todos aquellos que no sois de esta parte de España. Y es que tenemos una pequeña pomarada en Villaviciosa y los años que toca manzana, vamos la family al completo a "pañar" las manzanas. La manzana se da un año sí otro no, que no quiere decir que no haya manzana todos los años, sino que un año la cosecha es buenísima y al otro pues no tanto, y este año es año de manzana, por lo que toca ir todos. Que sí que  muy divertido, que nos reimos todos un montón con las ocurrencias de los niños y todas esas cosas, pero cansa ayyy como cansa!!! y eso que sólo fuimos el viernes, porque gracias a Dios el sábado calló el diluvio y lógicamente no pudimos ir, aunque habrá que volver más.

Cuando digo que vamos la family al completo no sólo me refiero a los García, exceptuando el primogénito al que ayer ya le dije "suerte tienes de estar en Londres que te escapas de ir a pañar" a lo que él me replicó "por eso en verano fui a trabajar con papi a la finca" ante lo que no había réplica posible, claro está. A lo que iba, que me lío y me pierdo, pues que a la finca vamos todos, nosotros, mis cuñad@s y los niños, a excepción de mi cuñada la pequeña que se queda con las niñas pequeñas en casa. Y curramos, vaya si curramos.
También nos reimos, como la ocurrencia de uno de los niños preguntando si las manzanas blancas también se cogían, sin mirar, el padre de las criaturas contesta se cogen todas menos las que estén pochas y el niño repite ¿y las blancas? ¿cuándo has visto tú una manzana blanca? y él muy serio dice aquí en el suelo hay varias, me acerco a ver las manzanas blancas y .... ¡¡¡eran setas!!! el ataque de risa que me dió cuando lo ví, y las risas de todos cuando lo conté... claro que ya tuvimos tema, cada vez que alguien preguntaba si esta sí o no, si de este árbol sí o no, la respuesta siempre era la misma mientras no sea una seta, sí.
Es lunes y os puedo asegurar que todavía me duelen los riñones un poquito. Porque aunque sólo fuimos un día, el resto del fin de semana que yo me lo prometía muy de relax, pues va a ser que no. Por un lado el sábado compromisos varios, me hicieron estar de un lado a otro todo el día, incluidas las niñas que como no habían salido el viernes y Peque no se había podido quedar a dormir en casa de L.A. a pasar la noche viendo pelis de miedo,el sábado salieron, eso sí tengo que reconocer que no madrugué nada de nada. Y el domingo, tocó plancha, el uniforme de Peque no se puede posponer para otro día y cuando ya había cogido yo postura en el sofá, llama el padre de las criaturas que se había ido a cazar, para avisarme que le tuviera preparado el garaje porque había cazado y traía "bichu" (jabalí), que le preparase el baño de abajo para ducharse allí y la lavadora vacía para meter toda la ropa directamente. Así que tocó abandonar el sofá para preparar el garaje, sacar mi coche, etc.
¿Lo bueno? las risas en familia, las mejores. ¿lo malo? que todavía quedan manzanas por "pañar"