sábado, 23 de agosto de 2014

Regresando

Poco a poco, las vacaciones están entrando en la fase final, en diez días de nuevo al trabajo. Por estos lares el tiempo parece que quiere dar por terminado el verano, en los últimos días sólo un día de sol y la rebeca se hace ya imprescindible a cualquier hora. Vamos que estamos teniendo un tiempo de mierda, con perdón.

Poco a poco, volveré a estar por aquí. He seguido algunas andanzas vuestras por el facebook, me he puesto verde de envidia, ayer he leído algunas entradas vuestras, prometo ponerme al día o al menos intentarlo, algunos estáis de un prolífico que no veas, comentaré, aunque desde ya os digo que no creo que sea capaz de comentar todos vuestros posts.

Este año las vacaciones han sido diferentes, por primera vez desde hace un montón de años no hemos ido a Altea, sino que nos hemos ido de turismo por Francia. Cambiamos la playa por la visita cultural. Han sido unos días estupendos, salió todo genial, los hoteles, el tiempo, incluso los ratos en el coche con ellas, la única pena fue la ausencia de Primogénito, que al final no pudo venir, estaba pendiente de los resultados y ante la posibilidad de tener que hacer una viaje rápido a Londres decidió quedarse, eso y que tener durante unos días la casa para él solo y los colegas como que también apetecía.

Así que con el coche cargado de maletas, dejaron el armario vacío estoy segura, llevaron ropa para todo, por si hace calor, por si llueve, si hace frío, si salimos alguna noche en plan elegante, incluso por si había algún momento playa, así que con el armario dentro de un maletero pusimos rumbo a Burdeos, nuestra primera etapa, las niñas encantadas, el padre de las criaturas pendiente del tomtom y yo con cierta aprensión pues todo el viaje me lo había currado yo solita y siempre había algo que podría salir mal y aguarnos la fiesta, lo que más agobio me daba era el tema de los hoteles, ya que llevábamos hoteles diferentes, según las etapas, ya que hacíamos una o dos noches en cada hotel y fiándome de que las opiniones que leía sobre los hoteles en las diferentes páginas de reservas fueran fidedignas, como así fue. Pero salió todo estupendo, los hoteles lo que esperaba e incluso más, en Dinan incluso más, ya que el hotel estaba en el centro histórico al lado del Castillo, todo un lujo. Han sido días de convivencia al cien por cien, y a excepción de un momento de Peque de mosqueo general con el mundo mundial porque necesitaba leche y la leche que le daban para desayunar "sabe fatal no sabe a leche" todo se solucionó en el momento que encontramos un super donde comprar el codiciado manjar, oye fue mano de santo, entró vio la leche, escogió "mira que no tener leche de la Central estos franceses" y todo volvió a su ser.

Disfrutamos, conocimos Francia,sólo habíamos estado anteriormente en París, nos encantó, vimos pueblos que parecen sacados de un decorado para que los turistas nos hagamos fotos

















castillos donde subimos hasta la punta más alta













y bajamos al último rincón















Vimos casas preciosas, LaMediana decidió ir cogiendo en todas las inmobiliarias folletos de casas, incluso sacaron fotos a casas bonitas "para enseñarselas a Titina, estaría chulo que se comprasen una casa enorme por aquí y venir todos los primos juntos a pasar las vacaciones" a lo que Peque rápidamente apostilló "le podemos decir, para convencerla, que así vendríamos todos los años un mes a Francia todos juntos, aprenderíamos francés y nuestros ancestros estarían orgullosos", al padre y a mí casi nos da un ataque de la risa. No contenta con eso durante la visita al castillo de Angers mientras miraban a ver qué compraban, Peque encontró un manojo de llaves de castillo y dicho y hecho "ya tengo regalo para Titina, mira, yo se las doy y le digo las llaves de tu nueva casa, entonces ella me preguntará de qué casa y LaMediana le da las revistas que va cogiendo de las inmobiliarias, igual le parece buena idea". No sé si le parecería buena idea o una chifladura de las nietas, pero tal cual, así se lo dijeron, a los que les ha parecido estupendo es a todos los primos "estaría bien un mes en Francia todos juntos" dijo J. cuando se enteró, M. dijo "que chuli".


 Cuando el viaje llegó al fin, y estábamos casi llegando a casa les pregunté si para el año que viene volvíamos  a Francia a ver aquello que nos quedó por ver, que fue mucho, la contestación fue "claro, aunque quizás para el próximo año podíamos ir a la Toscana y al siguiente volvemos a Francia", vamos que me da la sensación de que de las vacaciones en Altea ya están un poco cansadas.