lunes, 7 de septiembre de 2015

No existe familia perfecta

"No existe familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de unos a otros. Nos decepcionamos los unos a los otros. Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón. El perdón es vital para nuestra salud emocional y sobrevivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en un escenario de conflictos y un bastión de agravios. Sin el perdón la familia se enferma. El perdón es la esterilización del alma, la limpieza de la mente y la liberación del corazón. Quien no perdona no tiene paz del alma ni comunión con Dios. El dolor es un veneno que intoxica y mata. Guardar una herida del corazón es un gesto autodestructivo. Es autofagia. Quien no perdona enferma físicamente, emocionalmente y espiritualmente. Es por eso que la família tiene que ser un lugar de vida y no de muerte; territorio de curación y no de enfermedad; etapa de perdón y no de culpa. El perdón trae alegría donde un dolor produjo tristeza; y curación, donde el dolor ha causado enfermedad.
No es una reflexión mía, ni mucho menos, si no del Papa Francisco y que comparto al cien por cien. Hoy en día en que algunos se dedican a despreciar la familia, en el que existen muchas familias desestructuradas, en el que existe una tendencia al individualismo, en el que las familias cada día son más pequeñas y están más alejadas, no sólo físicamente sino emocionalmente. Hoy, que existe esa tendencia a creernos perfectos y despreciar lo demás. Hoy, que nos vanagloriamos y alardeamos de nuestro universo perfecto. 

Hoy, más que nunca, quiero decir que mi familia no es perfecta, en casa ninguno somos perfectos, todos tenemos nuestros más y nuestros menos, y hay discusiones y cabreos y gritos y disgustos, pero al final siempre llega el perdón. Y con él la alegría donde antes había tristeza y amargura.  

Mis padres no son perfectos, mis hijos no son perfectos (aunque como madre es lo más cercano a la perfección que existe jejejejee), el padre de las criaturas tampoco es la perfección y yo ni muchísimo menos. Soy consciente que como hija alguna que otra vez he decepcionado a mis padres, sí, sé que he hecho cosas que no les hubiera gustado que hiciera, que les ha disgustado, pero no me lo han reprochado siempre, alguna vez sí, cuando me pasaba un poquito de la raya, pero siempre me han perdonado y siempre siempre han estado ahí, y ahí sé que les tengo y les tendré siempre. Claro que ha habido disgustos, broncas y gritos, y lloros... pero siempre ha llegado el perdón. Y por eso siempre han estado, están y estarán ahí. 

Mi familia es grande, no sólo en número, sino lo más importante, en calidad. Y no me refiero sólo a los cinco de casa, sino a la gran familia que somos todos. Nos sabemos unidos. No sólo nos vemos el día de Navidad en una comida en la que se puede fingir el buenrollismo, como ocurre en tantas y tantas familias, no. Un día me dijo mi suegra "que gusto veros a todos siempre tan unidos", tanto a mis hijos como sobrinos les encanta juntarse. La verdad es que necesitamos muy poco y casi ninguna disculpa para juntarnos todos en alguna casa y disfrutarlo. 

Recuerdo con nostalgia, aquellas Navidades en las que nos reuníamos toda la familia en torno a los abuelos, por parte de mi madre eran ocho hermanos todos con sus respectivos, aquello era una locura de gente, grandes y pequeños por todos los lados, niños, adultos, y el recuerdo que tengo es el de las risas, el de algún que otro "gruñido" de mi abuelo porque los niños nos dedicábamos a brincar por encima de él, pero sobre todo risas y armonía alrededor de aquella mesa gigante que salía de unir un montón de mesa. También los días cuando venía mi tío que vivía en el sur y era como si volviese a ser Navidad, las excursiones que siempre terminaban alrededor de una mesa en algún merendero con los niños haciendo el cabra.

Y desde luego no es una familia perfecta, seguro que aunque a mí como niña me pareciese que sí lo era, también tendrían sus más y sus  menos, pero estaban ahí. 

Cada día vemos a nuestro alrededor, gente que alardea de ser familia perfecta que vive en un mundo perfecto, siempre pienso que viven en una realidad paralela y eso no existe. Suelen ser microfamilias, no tienen relación con sus padres ni hermanos, tan sólo alguna llamada o whatsapp de vez en cuando y en Navidad un día una comida, en la que estar el mínimo tiempo posible y así ya "cumplir" hasta el próximo año. Generalmente es porque hay rencores entre hermanos, cuñados, incluso con los propios padres porque "siempre se ponen de la otra parte" y no se hablan los problemas y estos se empozoñan y como el veneno poco a poco va debilitando la relación hasta que queda reducida a la mínima expresión. 

Y ahora que he terminado de escribir esta entrada un poco coñazo, voy a llamar a mi madre, que a estas horas ya estará pensando si me he olvidado de ella, ainsss lo que tiene ser hija única....

21 comentarios:

  1. Te envidio. Yo tengo una gran familia de un día al año. Un beso.

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    1. si al menos ese día estáis juntos de corazón y no porque así lo dice el calendario... tampoco es tan malo.
      Besines

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  2. Hola: estoy totalmente de acuerdo con las palabras del Papa y con tu reflexión. No somos ni padres, ni hijos perfectos pero todos unidos podemos solucionar muchos crisis y problemas. La base de una familia unida y feliz es el diálogo y la educación. También sigo defendiendo la importancia de la familia y trasmitírserla a mis hijos... seguimos en contacto

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    1. La familia perfecta no existe y a quién así me la quiera vender no le puedo creer. Yo creo que es tan importante la familia, con sus más y sus menos...
      Besines

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  3. Qué bonito!!! Me alegro un montón de que estéis tan unidos. Es cierto que nadie es perfecto pero es muy bonito saber apreciarnos con nuestros defectos y todo. Un besote!!!

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    1. Pues sí, la perfección no existe y el que diga lo contrario no está diciendo la verdad. ale he dicho jajajaa
      BEsines

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  4. Qué razón tienes. Me ha gustado también mucho el texto que has copiado, porque además me viene de maravilla. Después de unos días intensivos con mis padres siempre me pongo un poco tonta.
    Un beso

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    1. Me alegro que te haya gustado... Tengo que confesar que mis padres llevan fuera desde finales de junio y aunque hablo a diario con ellos y los echo de menos, en cuanto vuelvan a estar aquí también tengo yo mis días tontos, no creas....
      Besines

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  5. Mi familia tampoco es perfecta, y tampoco la cambiaría. Biquiños!

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    1. De eso se trata de saber que no somos perfectos pero son nuestros y por eso les queremos.
      Besines

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  6. Hola!!!!
    Pensaba que no seguías con el blog y me he llevado una alegría.
    Me encanta lo que dices, en mi familia también es así. Nosotros discutimos, claro que sí, y no somos clones así que muchas veces pensamos de distinto modo pero estando unidos todo tiene solución.
    Mis navidades son como las describes, aunque al haber perdido a mi padre las navidades pasadas no sé si este año me veré con fuerzas para celebrar nada así, iré viendo.
    Ojalá sigamos así muchos años, mis hijos también se juntan con sus primos, y algunos están incluso en el mismo grupo de amigos.
    Besinos y qué bien que estés por aquí.

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    1. He vuelto y espero que esta sea la definitiva jejejee
      Seguro que intentas sacar fuerzas sino ya por tí, sí por los tuyos y porque las Navidades os sigan uniendo en torno a quién ya no está con vosotros.
      Besines

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  7. "Cómo nos ha vuelto de las vacaciones Covadonguica", estaba pensando conforme iba leyendo tu primer párrafo. Muy cierto, pero casi me alegro que sea cosa del Papa. Demasiado de cura me parecía para ti.
    Creo que las discusiones entre hijos y padres nunca son definitivas. Ni siquiera las de los hermanos. El mayor peligro existe en los "apegaos". Creo que una buena parte del secreto está en que sepan mantenerse al margen de esos asuntos que son exclusivamente de la familia de sangre.
    Yo también me considero un privilegiado. Por los que éramos, por los que se han incorporado y por los que han nacido en mi familia.
    Besos.

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    1. jajajajajajajaa he vuelto pero sigo siendo la misma jajajajajajaa
      Vale sí, acepto culpable el apegao ... en parte, porque si el natural supiese poner al apegao en su sitio .... einn???
      Besines guapetón

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    2. En eso también tienes razón, que conste.

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  8. Pues si, muy bonitas palabras. Pero cuando hay algo gordo de por medio... Aquí otra que no vive una Navidad de verdad (y nira que lo intento). Besines.

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    1. Vaya, lo siento. Seguro que en algún momento lo conseguirás. Besines miles

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  9. Plas plas plas plas plas Gran entrada. Me encanta y la suscribo 100% aunque debería hacer un poco de autocrítica y poner más de mi parte con alguno/a.
    Gracias

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    1. Gracias Páter, todos debemos hacer autocrítica y no olvidar, que a veces somos la leche....
      Besines

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  10. Las familias perfectas no existen, pero es que el concepto de percepción tampoco está claro... porque no seas una familia "clásica" no eres perfecta?
    Lo perfecto es luchar día a día por lograr esa unión, formar ese tándem con las piezas que tienes, que a veces no son todas, o son extrañas... y encargarte de limarlas para que encajen.
    Yo no tengo una familia perfecta (ni falta que me hace) pero te aseguro que no me gustaría tener otra.
    Genial el papa Francisco, como siempre.
    Un besote!!

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    1. Pues de eso se trata de saber que no somos perfectos pero que con todas nuestras imperfeciones nos queremos y nos sentimos orgullosos de la familia que tenemos.
      Besines

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