martes, 13 de enero de 2015

No empieza bien el año

No, no empieza bien. El pasado jueves tras estar practicamente todo el día "fuera de cobertura", con el móvil perdido mientras comenzaba el desalojo y  okupación de la habitación de Primogénito por Peque, a última hora de la noche y agotada recupero el móvil y veo incrédula el guasap en el que me cuentan el fallecimiento de alguien muy joven aún para morir.

Incrédula miro la prensa y sí es cierto. Muchos hablan  de él en las redes sociales  y en prensa leo artículos que hablan de él, de su trabajo. A mi memoria vienen recuerdos de juventud, aquellas tardes de sábado en el ya desaparecido pub Pachá, esas charlas interminables al fondo de la barra, las risas. El, con algún año más que nosotras y bastantes más kilos encima que los que tenía cuando pasados un montón de años volví a reencontrarme con él, casi irreconocible, salvo por su sonrisa, tras la cámara de fotos. Aquellas charlas en las que, a nosotras, adolescentes de los ochenta y un poco "tontitas", nos prevenía sobre unos y otros, él que conocía a todo el mundo. El nos "embaucaba" para que no fueramos a algún sitio un día determinado, nos liaba y al final pasábamos la tarde allí, medio enfadadas con él porque se nos había hecho tarde y ya no nos daba tiempo a subir y al día siguiente nos enterábamos que había habido una pelea, o ... y decíamos "uff menos mal que B. nos lió y no subimos". Y es que, seguro, que él algo se olía y como nos conocía y nos apreciaba, a pesar de no avisarnos directamente, nos cuidaba, a su manera. El fue el único capaz de convencerme, a mí, a desfilar un lunes de carnaval subida a una carroza, por primera y única vez. Todo un personaje, conocido y reconocido.
A pesar de que el año ha comenzado un tanto "torcido" confío en que le quedan aún muchos días para enderazarse y que pase a ser un buen año.
En otro orden de cosas, y una de las razones por las que también he estado desaparecida, ha sido que tras la partida de Primogénito de nuevo a Londres, las hermanas procedieron al desalojo de la habitación "tengo examenes y necesito estar sola" LaMediana dixit, aplaudida por Peque. Así que nada de cuarto y mitad, cajas para vaciar el armario de Primogénito y que cada una tenga ya su ropa en su armario. Desde luego que una vez finalizado y viendo cómo están los armarios (repletitos) no sé cómo podía estar todo aquello en un solo armario. Cambio de camas, movimiento de algunos muebles y voilà, ya tienen cada una su habitación, faltan detalles, algún espejo, ambas quieren un tocador, una estantería para LaMediana y sus apuntes.... Y lo fundamental, y lo que más trabajo va a dar, vaciar la habitación de juegos y habilitarla como dormitorio para Primogénito, sacar y tirar todo lo acumulado en el chiringuito y alrededores.... Pero bueno, el primer paso está dado... poco a poco y una vez que terminen los exámenes de enero procederemos a la siguiente fase. Cuando todo esté terminado os lo enseñaré, el antes y el después y ya me diréis qué os parece.
Poco a poco la  vuelta a la normalidad y la rutina ya ha llegado, así que intentaré estar un poquito más por aquí, incluso intentaré estar un poquito más en otras redes sociales ¿lo conseguiré? veremos y tiempo al tiempo...