miércoles, 20 de enero de 2016

No aguanto ir al colegio

Esa frase que todos hemos dicho en algún momento y que hemos oído a nuestros hijos, una frase sin importancia. O al menos eso es lo que era. Y digo era porque hoy he visto un enlace de una noticia que decía así No aguanto ir al colegio . Todavía sigo impactada. Según leía se me llenaban los ojos de agua sin poder dejar de pensar ¿cómo puede ser que pasen cosas así? ¿qué estaría pasando ese pobre niño para llegar a ese punto? ¿en qué mundo vivimos que un niño de 11 añinos llega al punto de quitarse la vida para no ir al colegio?  

Es inadmisible que en pleno siglo XXI pasen estas cosas sin que nadie haga nada por evitarlo, porque se puede y se debe evitar. Y en nuestras manos está que así sea.  Debemos educar a nuestros hijos para que sean valientes y denuncien  las conductas de acoso en el colegio, sean contra ellos o contra otros, vengan de donde vengan. Debemos educarles en el respeto a los demás. 

Como padres debemos estar muy atentos a nuestros hijos, y cualquier cambio en su actitud, cualquier pequeño síntoma nos debe poner alerta. Es preferible que nuestros hijos nos consideren unos pelmas, jo mamá que plasta eres, cuántas veces lo habré oído.

Está muy bien pedir a los políticos que hagan políticas sociales para la conciliación, para apoyar a las mujeres maltratadas y a sus hijos, pero ¿y los niños acosados en el colegio? ¿por qué nadie se acuerda de ellos? ¿cuántos más han de pasar por ello hasta que tomemos conciencia? 

Hace más de dos años aquí nos estremecimos ante un hecho similar, hablé de ello aquí. ¿Por qué seguimos igual? ¿Por qué no se toman medidas que eviten que haya niños que estén sufriendo lo que no puedo llegar a imaginar?



jueves, 14 de enero de 2016

Conciliación Real Sí, Postureo No

Escribo esta entrada bajo la premisa de que cada uno cría a sus hijos como quiere o puede.

Dicho esto, lo de ayer y la señora diputada con su niño bajo el brazo me parece una farsa. No es conciliar llevarte a tu niño bajo el brazo y un buen número de fotógrafos para ser la protagonista de un día en el que no te tocaba serlo. No es conciliar irse pasando el niño de brazo en brazo mientras todos se sacan la fotito con el niño. No es conciliar subir el coche por las escaleras mientras te hacen fotos, habiendo un hermoso ascensor. No señora mía no. Lo que hizo ayer fue todo puro paripé y no sirvió para nada. Bueno, recitfico, sirvió para que sepamos que el Congreso tiene servicio de guardería por un módico  precio.

Conciliar es que en tu puesto de trabajo haya servicio de guardería para todos los niños y que el precio de la misma sea asequible y subvencionado. Cuando trabajaba en Madrid, en mi puesto de trabajo sí había guardería, pero sin las plazas suficientes para que pudieran disfrutar de ella todos los trabajadores, así que ,en cuanto alguien estaba esperando bebé, lo primero que hacía era apuntarse a la guardería, para que llegado el momento, y si ese año no había mucho baby boom, poder acceder a ella.

Conciliar es que los trabajadores, madres y padres, tengamos horarios flexibles que se adapten a los horarios de nuestros hijos. 

Conciliar no es llevar al niño al trabajo, independientemente del lugar en el que se realice el trabajo, éste nunca será un lugar apropiado para el niño, salvo que trabajes en una guardería o colegio, claro está.

Conciliar es que ninguna mujer se tenga que plantear la elección entre trabajo y maternidad.

Conciliar es poder pasar tiempo y de calidad con tus hijos.

Conciliar es que se den las condiciones de que nuestros hijos estén debidamente atendidos mientras nosotros, padre y madre, desempeñamos nuestro trabajo.

Conciliar es hacer políticas que favorezcan tanto en lo público como en lo privado la conciliación real.

Conciliar no es hacer jornadas de 10 horas y llegar a casa con más trabajo.

Conciliar no es que todos nos llevemos a nuestros hijos al centro de trabajo, convirtiéndolos en guarderías. Porque ¿alguien se ha parado a pensar si todos y cada uno de los trabajadores del Congreso, diputados y demás personal, se hubieran llevado a sus niños?

Como mujer, madre y trabajadora, la actitud de ayer de esta señora me pareció vergonzosa. Yo fui madre no una vez, sino tres, y concilié como pude. Sin guardería en mi puesto de trabajo y por supuesto sin poder llevar a mi hijo al mismo, cosa que tampoco hubiera hecho, claro está. Concilié con el padre de las criaturas, las buenas abuelas y con la ayuda inestimable de una niñera, siempre dispuesta a ampliar un poco el horario en caso de necesidad y de trabajar incluso festivos locales, ya que hasta que no llegó Peque mi puesto de trabajo no era en la misma localidad en la que resido.

Por tanto, Conciliación Real Sí. Y señora mía, desde su puesto de diputada de las Cortes Generales, menos postureo y más trabajo real para que todos los padres podamos tener una Conciliación Real.


miércoles, 13 de enero de 2016

Reyes Magos

Ahora que ya todo el mundo tiene olvidadas las Navidades llego yo a hablar de los Reyes Magos, bueno en realidad, del día de Reyes. El mejor día de toda la Navidad siempre ha sido el 6 de Enero, bueno, incluso el 5. Desde siempre en mi casa, la de mis padres, se ha vivido la fiesta de los Reyes de manera muy especial, nunca un regalo adelantado, siempre sorpresas. A pesar de que la Nochebuena y la Navidad eran días muy vividos, de mucha familia, de mucho jaleo y muchas risas, el día más especial siempre fue el de Reyes, en mi infancia no había ni Papá Noel, ni leches en vinagre, así que pasábamos todas las Navidades con la ilusión  de llevar la carta a Aliatar, de la cabalgata y como no, de la mañana de Reyes y los paquetes, muchos paquetes. Mis padres siempre se lo curraron un montón, hasta el día de hoy.


Tuve la gran suerte, de que la familia del padre de las criaturas es exactamente igual, hay días especiales durante las Navidades, pero el día de Reyes es el más especial. Así que no ha habido problemas ya que a ambos nos gusta ese día y desde el principio lo hemos vivido intensamente. Cuando llegaron los niños ya fue la bomba. 

Recuerdo la primera Cabalgata de Primogénito, él como único niño, poco más de un año, rodeado de mayorones y se pasó toda la cabalgata mirando a un lado y a otro viendo como sus padres, tíos, amigos chillaban como locos, para él fue más llamativo el espectáculo que estábamos dando nosotros que la propia cabalgata, para que os hagáis una idea... 

Y poco a poco fueron llegando más niños a la familia, así que la tarde del día 5 se convirtió en tradición merendar el roscón en casa de A. todos y luego bajar a ver la cabalgata, todos los años en el mismo punto donde nos juntábamos con más amigos. Hasta hoy. De cada año guardo recuerdos de esa tarde, quizás el más gracioso, fue el año que Peque, con 10 años, no quiso escribir la carta a los Reyes y llevársela a Aliatar "si los Reyes son Magos saben lo que pido y no necesitan la carta", ella como siempre en su estilo, estamos viendo la cabalgata y de pronto al paso de Aliatar, Peque sale disparada hacia él para darle la carta en la mano, debió pensar "a ver si por no darle la carta me quedo sin regalos" . Bendita inocencia. 

Este año, como no podía ser de otra manera, a sus 17 años, cuando se levanta el día 5 ya está histérica perdida, se pone igual de nerviosa que cuando tenía 7. Pero no es la única, LaMediana atacada de los nervios totalmente, y así entre nervios, risas nerviosas, cabalgata, pasan el día. Peque lleva varios años que va a la verbena del Tenis (este año es la última, como la del año pasado, imagino) y cuando llega a casa a las tantas tengo que casicasi atarla y subirla a la habitación sin que mire por las puertas del salón "sólo déjame ver si hay muchos paquetes". Este año conseguimos que hasta casi las 10 aguantasen en la cama, ya que hasta las 12 no teníamos que ir a casa de los titinos, la primera en levantarse fue LaMediana que a gritos de "rápido Peque que hay muchos paquetes" levantó a sus hermanos rapidamente. Porque hay una cosa clara, mientras no estemos todos no se abren las puertas del salón. Ver sus caras de felicidad abriendo paquetes como locos, igual que cuando eran pequeños es el mejor regalo que podemos tener, la misma ilusión, la misma felicidad. Tras el desayuno en familia, el último ya que al día siguiente Primogénito se iba de nuevo, pasamos a casa de los abuelos, con los regalos que han dejado en cada casa para los primos, donde allí y sin pasar de la cocina, todos esperamos hasta que estamos todos para pasar en riguroso orden, la más pequeña primero, al salón para descubrir qué  han dejado los Reyes. Gritos, carreras, risas, muchos nervios, abriendo paquetes, primero los niños, luego los mayores. A continuación fuimos a casa de los otros titos (mis padres), este año además de los paquetes que habían dejado los Reyes en casa para ellos, llevamos otro paquete, a Nuka, allí más paquetes. Por la tarde volvimos para casa, ellas encantadas con tanto paquete, haciendo recuento de tooodooo lo que les habían traído los Reyes. Primogénito un poco de bajón, ya que le tocaba hacer la maleta. Y entre tanto papel y tanto paquete Nuka brincando como una posesa.

La verdad es que me siento afortunada porque a mis hijos les guste tanto el día de Reyes y a  pesar de la edad, sigan viviendo ese día con toda la emoción y los nervios de la infancia.

lunes, 11 de enero de 2016

De vuelta a la rutina


Ya ha llegado y hemos vuelto todos a ella, la rutina, ¡¡¡qué tiempos aquellos en los que los niños estaban encantados de volver al cole para ver a sus amigos!!! hoy en el coche todo eran caras de sueño y pocas  muy pocas ganas de hablar de LaMediana y mías para compensar la locuacidad de Peque, en modo hiperactiva sin callar ni para coger aire, "no son horas de hablar tanto, niña" le espetó su hermana en un momento dado, y claro la contestación ... sin desperdicio "estoy depresiva, déjame que llore mis penas que no quiero ir al cole, porque es que yo antes era feliz cuando volvía al cole, el año pasado ya ... no tanto, pero es que este año NO QUIERO IR tengo examen mañana de sintaxis, el miércoles física, el jueves ... y hoy va a ser un día nefasto para mí" y así en un bucle continúo y retroalimentándose ella misma seguía y seguía sin callar, porque ella no necesita que nadie le diga nada para seguir y seguir, como el conejito de Duracell en un bucle continuo y constante que hace que en un momento dado mi cabeza haga click y desconecte completamente de toooodooo lo que dice, razón que a veces aprovechan para asegurar que me han dicho algo que se les ha olvidado contar.... pero eso es otro tema.

Con este espíritu tan positivo nos hemos enfrentado hoy a la vuelta a la rutina, Peque llorando por las esquinas NO QUIERO IR AL COLE,  LaMediana malhumorada y nerviosa porque hoy tiene examen, y el miércoles y el viernes..., el padre de las criaturas preparando maleta para irse de convención esta semana y yo añorando las vacaciones, porque este año por primera vez desde hace 25 años he tenido tooodaasss las navidades de vacaciones y aunque, un poco y muy en el fondo, soy cosciente de que la rutina nos hace bien a todos, me encanta estar de vacaciones y tener a todos en casa y disfrutar de la casa, de los niños, de la familia. Porque el vivir sin horarios,  sin madrugones y sobre todo, sin carreras, hace que todos estemos más relajados. Ahora vuelta a la agenda, al reloj, a los horarios, a hacer encaje de bolillos para que todos cumplamos con nuestros horarios, a llegar a casa reventada después de todo el día fuera y no tener ganas nada más que de descansar. Es lo que nos queda hasta las próximas vacaciones que según hoy dijo Peque, Carnaval está a la vuelta de la esquina, menos de un mes, y aquí los coles tienen la llamada semana blanca, aprovechando que el martes de carnaval es festivo, así que "tendré más tiempo para estudiar porque salir me parece a mí que ni de risa" Peque dixit. Al final ya veremos si sale o estudia ...

Bienvenidos a la rutina 

domingo, 3 de enero de 2016

2015 acabó con nuevo miembro en la familia

Sí, tal cual, como lo estáis leyendo. El día 30, víspera de que el 2015 dijera adiós, nos fuimos hasta Santander a recoger .... un cachorrín. Os presento al nuevo miembro de la familia, NUKA



ya os contaré más de ella otro día.

En otro orden de cosas, las Navidades ya casi han terminado y el Nuevo Año ya ha llegado, sí ya está aquí, ya ha llegado el 2016 y así como que no quiere la cosa ya estamos a día 3 y yo sin pasarme ni un momento para desearos a todos

FELIZ NAVIDAD y FELIZ AÑO NUEVO

Y como no podía ser de otra manera pues yo sigo con las compras a cuarto y mitad. Aunque viendo la situación de otros años, éste voy de maravilla.

Os hago un resumen de esta Navidad, Primogénito viajó el mismo día de Nochebuena, no hubo problemas ni de aeropuertos ni de tiempo ni nada y llegó a la hora prevista, 10.30 a.m., para mi tranquilidad y poder comenzar ya a decir sí es Navidad. De lo malo, esa noche no cenábamos en casa, si no en casa de mis suegros, lo que me daba un respiro por si había algún contratiempo, que gracias a Dios no se dió. Al día siguiente, la comida de Navidad sí me tocó a mí, aunque sólo fuimos nosotros y mis padres, en plan tranquilo, para jaleo ya fue la noche anterior con toda la familia, noche de muchas risas y mucho jaleo. 

La Nochevieja se celebró en mi casa con tooodaa la familia del padre de las criaturas, vamos que otra vez un montón, esta vez sí me tocó currármelo y por si no tuviera suficiente con ello, la víspera,  nos fuimos hasta Santander por Nuca, ya sé que esas cosas no las hace nadie, salvo algún chiflado que otro, entre los que me encuentro, ya sabéis que parece que si no tengo jaleo lo busco. Este año salían los tres después de cenar, Primogénito a una fiesta en casa de un amigo y las niñas a la misma fiesta, como os podéis imaginar para Peque fue su primera fiesta de Nochevieja y no os podéis  imaginar bien el histerismo que tenía encima, pero eso da para una entrada y ya os lo contaré....

Año Nuevo tranquilo, con ellos en estado catatónico por el trasnoche y yo agotada por el jaleo y el "desvele" preocupada por tenerlos a todos fuera de casa, fue un día de sofá y tranquilidad. Y ahora, pues andamos con todo el jaleo de las compras que como suele ser habitual en mí, hasta el final tengo que estar líada porque si no.... pues no me parece a mí que sean Reyes ....

Lo peor de que acaben estos días, además de que se me acaben los días de vacaciones que eso ya es malo de suyo, es que Primogénito regresará el día 7 a la Pérfida Albión hasta.... no sé cuándo